
La sentencia que menciona a Sánchez hasta 6 veces sin imputarle delito
La sentencia que condena al hermano del presidente del Gobierno deja un rastro inevitable: la figura de Pedro Sánchez aparece mencionada hasta seis veces en las 378 páginas de la resolución de la Audiencia de Badajoz, aunque los magistrados no le imputen responsabilidad penal alguna en los hechos delictivos enjuiciados.
Una presencia incómoda en el fallo
Según informa abc.es, la Audiencia recuerda constantemente la posición política de Sánchez en el PSOE en dos momentos cruciales: cuando se produjo la contratación de su hermano David en la Diputación de Badajoz, bajo la presidencia de Miguel Ángel Gallardo, y posteriormente cuando llegó a La Moncloa en junio de 2018.
La mención más incisiva aparece en el análisis de cómo se creó el puesto de coordinador de actividades de los conservatorios de Badajoz. Los magistrados subrayan que la plaza se confeccionó específicamente para David Sánchez, sin que existiesen funciones acreditadas como necesarias o urgentes que justificasen su creación. La Sala constata que todo ello ocurrió mientras el actual presidente «ostentaba la mayor responsabilidad en la ejecutiva del PSOE y sería investido presidente del Gobierno de España en el mes de junio de 2018».
Condenados pero sin prueba de influencia directa
A pesar de este contexto, los magistrados reconocen que no hay evidencia directa de que Pedro Sánchez estuviese al tanto de los hechos ni de que ejerciese presión sobre los responsables de la contratación. La sentencia condena a David Sánchez a nueve años de inhabilitación por prevaricación y a Miguel Ángel Gallardo a dieciocho años por el mismo delito.
Los jueces explican su razonamiento con claridad: tras examinar todas las pruebas —declaraciones de investigados y testigos, informes de la Guardia Civil y comunicaciones incautadas— no logran identificar un «hilo directo» entre la contratación del músico y la influencia de su hermano. Tampoco encuentran constancia de que el presidente fuese conocedor de las maniobras para favorecer la adjudicación.
El arbitrio «grosero» del poder
Lo que sí queda acreditado para los magistrados es que tanto David Sánchez como Miguel Ángel Gallardo cometieron un «ejercicio arbitrario del poder de forma grosera» con el propósito exclusivo de beneficiar a personas concretas. En el caso de David Sánchez, se modificó incluso el contenido del puesto para adaptarlo a sus inquietudes operísticas.
Esta conclusión subraya una realidad incómoda: aunque el presidente no aparece como autor de los delitos, su hermano se aprovechó de la posición política de la familia para obtener un empleo público que nunca debería haber existido. Los hechos revelan un patrón de favoritismo institucional ligado al parentesco.
Qué ocurre ahora
La sentencia, dictada por la Audiencia Provincial de Badajoz, es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. Por ahora no ha trascendido si las partes condenadas presentarán recurso de apelación o si aceptarán la resolución.
Lo que permanece claro es que, aunque la Justicia no persigue al presidente por estos hechos, su figura quedará asociada permanentemente a un caso de corrupción administrativa en el seno de su propio partido y en beneficio de su hermano. Una sombra que, aparentemente, los magistrados no podían evitar mencionar al narrar lo ocurrido.
Fuente: abc.es


