
Zelenski anuncia sanciones mientras Donetsk condena a muerte a combatientes extranjeros
La guerra en Ucrania entra en su día 107 marcada por una escalada de tensiones diplomáticas y condenas internacionales. Mientras el presidente ucraniano Volodímir Zelenski anuncia nuevas sanciones contra Putin y sus aliados en el Kremlin, la zona prorrusa de Donetsk ha dictado sentencias de muerte contra dos combatientes británicos y un marroquí que luchaban junto a las fuerzas ucranianas, según informa rtve.es.
Un «juicio de farsa» que viola el derecho internacional
Ucrania ha calificado el proceso contra los tres combatientes extranjeros como una «farsa» y trabaja activamente para lograr su liberación. El ministro ucraniano de Exteriores, Dmytro Kuleba, ha defendido que estos hombres, en su condición de combatientes, están protegidos por el derecho internacional humanitario y deben ser tratados como prisioneros de guerra.
La posición del Kremlin es radicalmente distinta: Moscú rechaza considerarlos prisioneros de guerra y los califica de «mercenarios», una clasificación que les privaría de las protecciones legales internacionales. Reino Unido y Ucrania han condenado conjuntamente el procedimiento judicial, con Liz Truss, ministra británica de Exteriores, respaldando las demandas de liberación inmediata.
El bloqueo del Mar Negro y la amenaza del hambre
Mientras avanzan los combates, Zelenski ha alertado a la comunidad internacional sobre una crisis humanitaria inminente. Rusia continúa bloqueando los puertos ucranianos del Mar Negro, impidiendo la exportación de trigo y poniendo en riesgo de hambre a «millones» de personas en todo el mundo, según advierte el presidente ucraniano.
Moscú ha condicionado el acceso de barcos ucranianos a que Kiev desmине previamente los puertos, una propuesta que Ucrania considera inaceptable dada la situación de guerra. Este bloqueo tiene consecuencias globales: el trigo ucraniano es fundamental para la seguridad alimentaria internacional.
La batalla de Severodonetsk y la rusificación forzada
En el frente, Rusia intensifica su ofensiva en el Donbás, con los combates más violentos concentrados en Severodonetsk. Ucrania lucha simultáneamente contra dos enemigos: el militar ruso y lo que considera una estrategia de rusificación de la población local, según reportan los enviados especiales de RTVE en la zona.
A menos de dos kilómetros de las posiciones rusas, unidades ucranianas se enfrentan a fuego continuo. «A veces no paran de disparar en una hora», relatan los combatientes desde el frente de Jersón, donde la tensión es constante y la presencia rusa omnipresente.
Rusia se aísla internacionalmente
Mientras tanto, Moscú continúa su aislamiento del escenario internacional. Este viernes, el Gobierno ruso ha formalizado su salida de la Organización Mundial del Turismo (OMT), de la que fue suspendida en abril por su invasión de Ucrania. El primer ministro Mijaíl Mishustin ha firmado la orden oficial.
Paralelamente, la presión diplomática sobre Rusia crece. Lituania advierte que la OTAN debe considerar a Rusia como una «amenaza a largo plazo», mientras que Estonia ha convocado al embajador ruso para protestar por los elogios de Putin a un gobernante del siglo XVIII que conquistó territorios que hoy pertenecen a Estonia.
Un undécimo canje de rehenes
En un rayo de esperanza humanitaria, Ucrania y Rusia han llevado a cabo el undécimo canje de prisioneros, aunque los detalles aún no han trascendido completamente. Kuleba ha enfatizado que ambas naciones están de acuerdo en que «nadie en el mundo tiene derecho a cansarse de esta guerra hasta que Ucrania prevalezca».
La guerra que comenzó hace más de tres meses sigue redibujando el mapa geopolítico de Europa, con consecuencias que se extienden más allá del campo de batalla: desde la crisis alimentaria global hasta el aislamiento de Rusia del sistema internacional. ¿Cuánto tiempo más podrá sostenerse esta escalada sin alcanzar un punto de quiebre irreversible?
Fuente: rtve.es


