
El truco de los expertos para casa fresca SIN que se dispare la luz
Con la llegada del verano y las temperaturas que no dan tregua, muchos españoles encienden el aire acondicionado sin pensar en lo que eso supondrá en la factura de la luz. Pero, ¿y si la verdadera solución no fuera enfriar la casa, sino evitar que se caliente en primer lugar? Según informa diezminutos.es, un experto en climatización tiene la respuesta, y es mucho más simple de lo que parece.
La pregunta que cambia todo
Roger Gasull, director técnico y de producción de Mercadomotika, una empresa especializada en instalaciones integrales para proyectos de construcción, plantea el problema de una forma radicalmente distinta. La clave no está en preguntarse cómo enfriar una vivienda, sino en cómo impedir que entre calor en ella desde el principio.
"Cuanto menos calor penetre en la casa, menos energía será necesaria para mantener una temperatura agradable", explica el especialista. Una lógica aplastante que invita a pensar en la arquitectura y el diseño del hogar como primeros aliados contra el sofocante calor estival, no en el termostato bajado al mínimo.
Los tres pilares del confort sin gastar de más
Según Gasull, tres elementos marcan la diferencia sustancial en el gasto energético:
- Una buena orientación de la vivienda que aproveche la sombra natural.
- Un aislamiento eficiente que impida fugas de energía.
- Sistemas de protección solar como toldos o persianas, que reducen de forma considerable la necesidad de recurrir al aire acondicionado.
"Al final, la mejor energía es la que no tenemos que consumir", resume el experto. Es una filosofía que suena lógica pero que muchos hogares españoles todavía no han puesto en práctica.
El rango mágico: 24 a 26 grados
Cuando el aire acondicionado sí es necesario —algo inevitable durante las olas de calor o las noches tropicales—, Gasull ofrece una recomendación concreta: mantener el termostato entre los 24 y los 26 ºC. Este rango ofrece un equilibrio perfecto entre comodidad y eficiencia energética.
¿La sorpresa? Bajar la temperatura hasta los 20 o 21 grados no proporciona mayor bienestar, pero sí dispara el consumo eléctrico de forma significativa. "Buscar estabilidad y no frío", ese es el mantra que propone el especialista, apostando por mantener condiciones constantes durante las horas de ocupación en lugar de dejar que la casa se recaliente para luego exigir un esfuerzo brutal al equipo.
El ventilador de techo: el gran olvidado
Gasull destaca que uno de los sistemas más infravalorados en los hogares españoles es el ventilador de techo. Aunque no baja la temperatura del aire, consigue que el cuerpo perciba un ambiente más fresco gracias al movimiento del aire y la evaporación sobre la piel. Durante episodios de calor moderado, en viviendas bien aisladas, puede ser suficiente para mantener el confort sin necesidad de aire acondicionado.
El especialista defiende un enfoque integrado en el que cada sistema cumple una función: el aire acondicionado regula temperatura y humedad, el ventilador mejora la sensación térmica, y la ventilación natural aprovecha las condiciones exteriores cuando son favorables. "Cuando estos elementos trabajan juntos, obtenemos más confort con menos energía", asegura.
Del aire acondicionado a la cultura del confort
De cara a los próximos años, Gasull apunta que los veranos serán cada vez más cálidos, por lo que el aire acondicionado seguirá siendo importante. Sin embargo, pronostica un cambio de paradigma: "Vamos a pasar de una cultura del aire acondicionado a una cultura del confort". Una apuesta por edificios más eficientes, mejor preparados para el calor y capaces de ofrecer bienestar consumiendo mucha menos energía.
¿Significa esto que deberemos olvidarnos del aire acondicionado? En absoluto. Lo que sugiere es que el verdadero lujo no consiste en sentir frío en verano, sino en sentirse bien sin estar pensando constantemente en la climatización ni viendo crecer el recibo de la luz.
Fuente: diezminutos.es


