
Foto: Biso, CC BY 4.0, Wikimedia Commons
A los 19 años, Lamine Yamal ya está en la historia del fútbol mundial
A veces el fútbol nos regala historias que parecen sacadas de un videojuego. A los 19 años y 6 días, Lamine Yamal acaba de inscribir su nombre en los anales del deporte rey de una forma que probablemente ni él mismo se esperaba hace apenas unos meses. El extremo del Barça se ha convertido en el jugador más joven de la historia en disputar una final de Eurocopa y una de Mundial, según informa mundodeportivo.com. Un récord que nadie menor de 20 años había logrado antes.
De la Eurocopa al Mundial: una trayectoria de vértigo
La cosa es que Lamine ya había desatado una verdadera tormenta de registros hace apenas un año en la Eurocopa. Con 16 años recién cumplidos se presentó en el torneo como el futbolista más joven jamás visto en una Eurocopa. Y no solo eso: también se erigió en el goleador más joven de la historia del torneo y en el jugador más joven en ganar un gran torneo internacional de selecciones.
Ahora, apenas doce meses después, vuelve a romper el molde. Este adolescente de apenas diecinueve años se planta en una final de Mundial como si tal cosa, como si no fuera la ostia que lo haya conseguido.
La cantera que lo explica todo: la Masia sigue generando talentos
Aquí viene lo interesante. Lamine no es un caso aislado. En esa misma final del Mundial, el Barça vuelve a aparecer en la foto con otro de sus productos: Pau Cubarsí, con 19 años y 179 días, se convierte en el segundo defensa más joven de la historia en jugar una final mundialista.
Solo hay un nombre delante en ese registro. Giuseppe Bergomi, que con 18 años y 249 días jugó la final de España'82 y encima se la llevó para casa. Casi medio siglo después, el Barça vuelve a demostrar que la Masia sigue siendo una cantera sin igual:
- Lamine Yamal: más joven en jugar una final de Eurocopa y una de Mundial simultáneamente
- Pau Cubarsí: segundo defensa más joven en una final mundialista
- España e el Barça: dos instituciones que generan fenómenos a edades cada vez más tempranas
¿Qué significa esto en realidad?
Más allá de los números, que ya son de por sí alucinantes, esto habla de algo más profundo. Estamos ante futbolistas que no solo tienen talento descomunal, sino que además cargan con una madurez futbolística que debería ser imposible a su edad. Lamine juega grandes torneos como si llevara años haciéndolo. No tiene miedo. No tiembla.
Para España supone tener dos piezas del Barça que pueden marcar la diferencia en una final. Para el fútbol mundial, es un aviso: la próxima década va a ser de estos chavales. Y para nosotros, los aficionados, es simplemente un lujo poder ver a Lamine Yamal escribir su leyenda en tiempo real.
La pregunta que todos nos hacemos es inevitable: ¿hasta dónde llegará este chaval?
Fuente: mundodeportivo.com


