
Anthropic paga 1.500 millones por usar libros sin permiso en su IA
La jueza federal Araceli Martinez-Olguin ha aprobado este lunes de forma definitiva un acuerdo de 1.500 millones de dólares entre Anthropic y un grupo de autores y editoriales que denunciaron a la empresa por entrenar su modelo de IA Claude con libros protegidos sin autorización. Con esta sentencia, la compañía cierra uno de los litigios más importantes sobre derechos de autor en la era de la inteligencia artificial.
Cómo llegó Anthropic a los tribunales
En 2024, un colectivo de escritores demandó a Anthropic tras descubrir que la empresa había utilizado copias de sus obras para entrenar Claude sin consentimiento. El caso tomó un giro inesperado en junio de 2025, cuando el juez William Alsup falló que entrenar modelos de IA con libros protegidos por derechos de autor entra dentro del «uso legítimo» —una decisión que se convirtió en precedente para toda la industria.
Sin embargo, la sentencia también reconoció que Anthropic había cometido infracciones concretas: descargar más de 7 millones de ejemplares desde portales digitales sin autorización y almacenarlos en una biblioteca interna propia. Ese punto específico habría llevado a un juicio separado con indemnizaciones potencialmente mucho mayores, por lo que la empresa optó por negociar.
El proyecto 'Panama': desde LibGen hasta las librerías
Los documentos judiciales revelaron el alcance real del programa de adquisición de textos, según detalla xataka.com. Anthropic no solo descargó libros de repositorios como LibGen: la empresa llegó a comprar y escanear físicamente millones de volúmenes, cortando sus lomos para digitalizarlos y reciclándolos después.
Empleados de la compañía, incluido su cofundador Ben Mann, participaron directamente en estas descargas no autorizadas. La empresa siempre ha sostenido que ese material nunca se utilizó para entrenar modelos comerciales, aunque esa argumentación no logró evitar el litigio.
Reparto: 3.000 dólares por obra y más del 91% reclamado
El acuerdo establece una compensación de aproximadamente 3.000 dólares por cada obra, sobre un total estimado de 500.000 títulos entre autores y editoriales. Según TechCrunch, más del 91% de los afectados ya han solicitado su parte del pago.
Los abogados de los demandantes recibirán 101 millones de dólares en honorarios —por debajo de los 187,5 millones que habían solicitado inicialmente—, una cifra que la jueza consideró proporcionada a los riesgos que habría implicado continuar el litigio.
Críticas y objeciones que no frenaron la aprobación
Algunos autores presentaron objeciones argumentando que la cantidad era insuficiente, que los honorarios de los abogados eran excesivos o que el acuerdo dejaba fuera injustamente a ciertos titulares de derechos. La jueza Martinez-Olguin rechazó estos argumentos, considerándolos poco realistas respecto a lo que habría significado continuar con un juicio de riesgo incierto.
Algunos autores y editoriales han optado por no participar en el acuerdo y mantienen demandas propias contra Anthropic, por lo que el litigio podría prolongarse en los tribunales para casos específicos.
Qué significa esto para la IA y los derechos de autor
Este acuerdo marca un hito importante: Justin Nelson, abogado principal de los demandantes, lo calificó como «histórico» y afirmó que representa la mayor recuperación por derechos de autor jamás lograda. Sin embargo, el mensaje es matizado: aunque entrenar IA con obras protegidas se considera legítimo, las empresas no pueden hacer acopio masivo y descontrolado de contenido sin consentimiento.
Para otras compañías de tecnología que desarrollan modelos de lenguaje, esta sentencia establece límites claros sobre cómo pueden obtener datos de entrenamiento, aunque la batalla legal sobre la IA y los derechos de autor está lejos de haber terminado.
Fuente: xataka.com


